Historia

La Yeguada Reyzabal (P.R.E.) nace en el seno de una familia aficionada al mundo del caballo en la década de los años 80.
D. Luis Fernando Reyzabal adquirió un semental negro a la vez que se adueña de varias yeguas de capa castaña de la afamada ganadería de D. José Luís de la Escalera y de la Escalera. En ese momento de auge, su fundador con buena vista adquiere dos sementales nuevos, uno del hierro de Francisco Lazo, un semental castaño y otro también castaño del hierro de Andrade Wanderville.
Toda vez que se va formando la yeguada y con poco espacio entones, su propietario adquiere una finca en los aledaños de la sierra de Aracena, en el término de Castillo de las Guardas concretamente, denominada “La Navarra “, una finca de sierra con vistas preciosas a la cual traslada su ganadería.

Comienza esa nueva etapa enganchando caballos y yeguas ya que la afición al mundo del enganche le apasiona y empieza a participar en las distintas exhibiciones de enganche como socio de pleno derecho del Real Club de Enganches de Andalucía, obteniendo en varias ocasiones premios de relevancia. A partir de ahí empieza a ampliar la yeguada con ejemplares nuevos de capa Alazana y en la actualidad el número total de ejemplares asciende a 21.
Los tres sementales que componen la yeguada son:
CORDONERO II de capa negra ( castaña amorcillado ) de 13 años de edad, obteniendo numerosos premios en diversos concursos morfológicos de PRE, ( entre otros en PREMO 2006 ) hijo de Jugueton IV y de Nautica VII.
JEREZANO LVIII de capa Alazana de 13 años de edad con un bagaje amplio en su historial, hijo de Novato XXIX y de Duquesa XXXIII y habindo conseguido notables calificaciones en diversos concursos morfológicos.
LENKO DE LIRIO de capa negra, hijo de Ingrato VI de José Luis de la Escalera y de Mesonica del hierro de Yeguada Militar, un ejemplar de 9 años de edad y de magníficas proporciones y cualidades.
Las yeguas de la ganadería son 4 de capa Alazana y 7 de capas Negras con diversas potras de capa castaña.
Componen el equipo humano el Mayoral Antonio y un vaquero llamado también Antonio, dos personas que cubren perfectamente las labores cotidianas de la yeguada encontrándose en perfectas condiciones para cualquier eventualidad.

Entre otras labores y como hemos indicado antes, las yeguas se enganchan casi todos los días y están preparadas para cualquier acto que se presente.
Magníficas instalaciones para el descanso de los animales y para el trabajo del personal que cuida del mismo.